La Cumbre del Clima de Lima termina en acuerdo de mínimos y complica la próxima cita en París

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Beatriz Jiménez, El Mundo; foto AFP.-

A la 1 de la mañana del domingo y en la prórroga de la Vigésima Cumbre del Clima (COP20), más de 190 países lograron un acuerdo de mínimos que insufla un poco de oxígeno a las asfixiadas negociaciones climáticas que tienen como meta que París 2015 sea el escenario de la firma de un acuerdo que sustituya al Protocolo de Kyoto.

El texto del acuerdo finalmente ratificado fue el tercero puesto sobre la mesa por la presidencia de la COP tras dos semanas de negociaciones y 25 horas de prórroga. A las 11 de la noche y cuando parecía que definitivamente la Cumbre de Lima naufragaba, el Ministro de Medioambiente Peruano, Manuel Pulgar Vidal, entregaba a las parte un acuerdo que fue ratificado después de tan sólo una hora de plenaria.

La clave para obtener este mínimo común denominador fue flexibilizar posturas y priorizar el lograr un acuerdo hacia París a costa del riesgo de que sea débil y con deberes pendientes, como finalmente ha pasado.

Una de las llaves que permitieron desbloquear las negociaciones fue el punto 4 del acuerdo, que «urge» a los países desarrollados «a prever y movilizar soporte financiero para acciones ambiciosas de mitigación y adaptación» para los países ya afectados por el cambio climático. En ese sentido, el texto «invita» a los países a incluir este financiamiento junto a los compromisos de reducción de emisiones que cada parte firmante de la Convención Marco de Cambio Climático debe presentar a la ONU antes de octubre de 2015, según el nuevo texto.

Una vez que los países entreguen sus compromisos, la presidencia de la COP sólo tendrá poco más de un mes para procesarlos e incorporarlos a un acuerdo global y vinculante para lograr reducir las emisiones y no superar el umbral de temperatura de los 2 grados Celsius.

En la conferencia de prensa tras el acuerdo, el presidente de la Cumbre de Lima, Manuel Pulgar Vidal, calificó el texto como una «buena decisión».»En Lima hemos construido líneas de acción climática para París», dijo en un ejercicio de realismo que describe la Cumbre de Lima como un paso más en los esfuerzos globales contra el cambio climático.

Miguel Arias Cañete, Comisario Europeo de Cambio Climático, consideró que la flexibilidad que han demostrado las partes en la madrugada de este domingo prevé un avance positivo de las negociaciones hacia París durante todo el 2015.

Pero la sociedad civil advierte que el acuerdo de Lima deja demasiados deberes para la la COP21. Para WWF, las Naciones Unidas optaron en Lima por un «plan a medio cocinar» para reducir las emisiones a pesar de los eventos climáticos en Filipinas y de que este año será el más caliente jamás registrado.

Lo más crudo del acuerdo sigue siendo el financiamiento de la adaptación y sobre todo del mecanismo de pérdida y de daños, defendido por los Pequeños Estados Insulares y el Grupo Like Minded, integrado por Venezuela, Bolivia y los países árabes productores de petróleo. Hasta ahora el Fondo Verde ha sumado 10.000 millones de dólares de los 100.000 que las partes se comprometieron a financiar.

Oxfam Internacional también considera que el acuerdo ha permitido «salvar el barco» de las negociaciones, pero el mar que espera en París 2015 «estará muy picado».

Las ONG lamentan que el «momentum» inspirado por la multitudinaria marcha del clima de Nueva York en septiembre y las conclusiones del informe elaborado por 800 científicos que constatan que el cambio climático se intensifica y se vuelve irreversible si no se reducen las emisiones entre un 40% y un 70% no se haya aprovechado para asumir compromisos reales.

En Lima se pasó del optimismo del «momentum», bautizado por los organizadores de la COP20 como «espíritu de Lima», a la desesperación de una cumbre interminable y estancada. Finalmente, la vacuna del realismo permitió esta madrugada un acuerdo que facilita seguir avanzando lento hacia el destino incierto de París, el ultimátum de las negociaciones climáticas.

 

 

 

 

 

 

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