Puerto: 48% de los embarques de concentrados son de Codelco

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Evelyn Campos, El Mercurio de Antofagasta.-

El 2013 fueron embarcadas 579 mil 852 toneladas de concentrados de cobre y zinc desde el Puerto de Antofagasta, lo que equivale al 20,2% de la operación total de ATI, terminal que concentra el 97% de la actividad portuaria de la capital de la Segunda Región.
El principal exportador de concentrado desde Antofagasta es Codelco, con un 48% del total de embarques, seguido por empresas bolivianas (seis en total) que representan el 38%. Éstas últimas sólo exportan concentrado de zinc. Más abajo figuran las empresas Glencore con un 9,1% y Altonorte con un 4,8%.

En total se embarcaron 303.054 toneladas de concentrado de cobre y 276.799 de concentrado de zinc.

En este contexto, una de las hipótesis que se ha planteado en los últimos meses, es que el concentrado es uno de los productos que podría estar generando el «polvillo negro» acumulado en las inmediaciones del puerto y que ha sido analizado en por distintos organismos. El último de ellos fue el Instituto de Salud Pública, que determinó altos niveles de metales como el cobre, plomo, arsénico y zinc. Esto en mediciones de material sedimentado, es decir, acumulado sobre la superficie y no respirable por la población.

Según explica el geólogo de la Universidad de Chile, Hans Willumsen, gerente ambiental de Gisma, consultora en temas medioambientales, respecto a la reglamentación atinente a este tipo de proyectos «el concentrado de cobre corresponde a mezclas, donde se pueden encontrar otro tipo de metales, como plata y oro. También puede contener algunos componentes que están catalogados como peligrosos, según la NCh 382 (caso del Arsénico)».

Agregó que «por esto se debe cumplir un conjunto de normas (dependiendo del medio de transporte), para los cuales hay que cautelar la seguridad del transporte, propiamente tal, y la emisiones o vertimientos que pudieran producirse, tanto a la atmósfera, como a cuerpos receptores (como agua y suelo) y, por cierto, a la salud de las personas».

Actualmente todo el concentrado, tanto de cobre como de zinc, es transportado en camiones al Puerto de Antofagasta.

Como medida de seguridad, ATI ha dispuesto desde el comienzo de sus operaciones la limpieza de los camiones que salen desde las instalaciones portuarias, sobre todo, los que se relacionan con la recepción de concentrado de cobre.

«En este tema, en los últimos meses hemos reforzado esta medida pidiéndole a las empresas mandantes que envíen los camiones limpios desde el origen, lo que se suma a las medidas de seguridad que habitualmente están ligadas a este tipo de transportes como son el encarpado y el doble sello de seguridad», indicó la empresa portuaria.

Agregaron además que en caso que un camión no llegue en las condiciones requeridas «se procede a limpiarlo y se hace un informe a la empresa mandante informándole sobre la situación de la máquina en cuestión. Sin embargo, no se devuelve. Lo que se hace es proceder a lavarlo, ya que no podemos devolver un camión en estas condiciones».

En Chile existe un marco normativo bastante amplio en este tema, según comenta Hans Willumsen. Si el proyecto ingresa al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, las condiciones por la cual fue aprobado (su Resolución de Calificación Ambiental – RCA) deberán ser fiscalizadas por la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA).
«No obstante ello, existe un conjunto de normativas de carácter sectorial que un proyecto de transporte de concentrado debe cumplir. Entre ellos, decretos de seguridad minera, del Ministerio de Transporte, del Ministerio de Obras Públicas, entre otros. La fiscalización de cada una de estas normas corresponde (dependiendo de su naturaleza), al Sernageomin, Autoridad Sanitaria, Carabineros, Ministerio de Transportes, entre otros», indicó.

El experto agregó que no obstante, como el medio de transporte y la frecuencia pueden ser muy variadas, se recomienda siempre revisar caso a caso los proyectos ya que pueden estar vinculados a otrosprocesos productivos.

Al consultar en el servicio de evaluación ambiental (SEA), ninguna de las empresas que trasladan concentrado de cobre o zinc figura con un proceso de evaluación ambiental.

Los proyectos que deben ser presentados al SEA están especificados en el Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, donde se establece que en el caso de transporte deberán ingresar a este sistema cuando se trate de sustancias que sean tóxicas, explosivas, radioactivas, inflamables, corrosivas o reactivas, y en una cantidad que se indica en el mismo reglamento.

 

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